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Es una tradición de la familia de mi esposa reunirse para festejar el cumpleaños de uno de sus tíos, el mayor. Es también una costumbre que todos los
sobrinos y sobrinas se sienten en la misma mesa, separando los mayores de lo mas jóvenes.
En la familia de mi esposa es realmente impresionante la belleza latina de sus mujeres, una de ellas mi mujer, y también sus primas, que son verdaderos
manjares para la vista, se lo puedo asegurar.
Una de sus primas, un morena infernal de ojos claros y curvas impresionantes, presentaba en sociedad a su nuevo novio, un chico común, no muy lindo pero
agradable, y se sentaron justo a nuestro lado.
Mi esposa es una mujer de rasgos muy fuertes, morena, ojos marrones, de unas caderas inquietas y una sonrisa que atrapa, con una boca grande y labios finos y
dulcemente deseables, lo que hace que sea observada con seguridad por cualquier hombre que este cerca de su figura.
Charlamos toda la noche con su prima y su pareja, el cual miraba casi descaradamente a mi mujer, y ya me estaba cansando un poco, pero a la vez me gustaba,
una rara sensación de celos y lujuria me cegaban, yo obviamente miraba a mi primita, la cual se daba cuenta pero disimulaba muy bien, juntos bebimos
charlamos y nos reímos de pavadas un rato largo, hasta que ya casi las cuatro de la mañana de repente luego de bailar un rato me dieron ganas de disfrutar de
mi esposa un poco, la tome de la cintura y la lleve al galpón de las sillas y mesas del club donde estábamos festejando, entramos allí y comenzamos a
besarnos y tocarnos un poco, mi mujer se agacho, abrió mi bragueta y comenzó a lamer mi sexo lentamente, como a mi me gusta, mirándome a los ojos y pasándome
la lengua por todo mi pene, estaba por explotar de calentura, de repente, de la oscuridad aparecieron su prima y su novio, de la mano y el con su miembro
afuera, estaban haciendo lo mismo, a centímetros de nosotros, mi esposa se levanto, y quiso irse, pero el novio de su prima la tomo del brazo y le dijo
¨quedate¨, ella lo miro y le dijo ¨me muero de verguenza¨, el me miro fijamente y me dijo ¨hace rato que los miramos, y la verdad es que me encantaría
proponerles algo, solo si prometen no ofenderse¨.
Yo intuía de que se trataba, pero tenia miedo, no sabia como reaccionaria ante la propuesta.
El me miro, tomo la mano de su novia y la acerco a mi pene, ella se quedo un segundo mirándome, no decía nada, el la tomo de los cabellos y la obligo a
arrodillarse, le puso la cara de frente a mi pene y le dijo ¨chupala¨, ella miro a mi mujer buscando su aprobación, mi esposa la miro y le dijo ¨dale¨, a lo
cual su primita comenzó inmediatamente a succionar mi pene, parecía que estaba en el cielo, que manera de chuparla por favor, se me aflojaron las piernas,
lleve la cabeza hacia atrás de placer, ella no paraba, lo metía cada vez más adentro de su boca, casi caigo de placer, pero cuando abrí los ojos, vi algo que
me impactó, mi mujer estaba haciendo lo mismo con su novio, pero de la manera en la que lo hacia conmigo, lamía esa pija como si fuera de caramelo, el la
tomo de los cabellos y le dijo ¨tragala puta¨, y le metió la pija hasta el fondo de su garganta, mi esposa casi vomita, pero el solo atino a ponerse mas
violento, me miro y me dijo ¨ahora la voy a coger¨, yo no podía moverme por el placer que su novia me estaba dando, y a la vez estaba disfrutado de aquello
que veía, el la levanto bruscamente, la inclino contra una pila de sillas que daban justo a la altura de la cintura de mi mujer, le levanto su hermoso
vestido azul, y solamente corrió su diminuta tanguita negra, se agacho y le escupió su vagina, veía su saliva chorrear de la cuevita de mi mujer, me miro de
nuevo y me dijo ¨mira como separo estos papitos¨, y le metió su pija hasta que toco fondo, escuchaba como golpeaba su pelvis contra los cachetes del culito
de mi mujer, como respiraba, parecía un perro en celo, ella respiraba agitada, pero solo miraba hacia abajo, el arremetía con fuerza contra ella sin parar, yo estaba a full, no daba
mas, mi mujer me miro y vi lagrimas en sus ojos, ella estaba gozando, pero a la vez estaba sintiéndose culpable, yo igual, pero en ese momento no lo pensaba,
no podía pensar, el placer que me daba la boca de su prima me estaba dejando sin sentidos, el salio de adentro suyo, la dio vuelta y me dijo que quería su
culo, yo no lo acepte, era demasiado, ese culo lo abrí yo y así seguiría al menos mientras ella sea mía, entonces ella sola dijo te quiero en mi cola amor,
ahora, entonces no aguante mas, la tome contra los tablones y comencé a jugar con su culo, se la metí despacio, muy lento, ella ahora si gemía de placer,
estábamos otra vez juntos, cogiendo como siempre, le di un rato por detrás lentamente, dulcemente, hasta que ella me dijo, para mi amor, no es justo, yo cogí
con otro, quiero que vos la cojas a ella, es así, sino no podría mirarte de nuevo a los ojos, sin mediar palabras su prima se acerco y se ubico a su lado, en
la misma posición, me acerque y la penetre en su cuevita, caliente, húmeda, una cosa de sueños, su novio insistió con meterle su pija en el culo a mi mujer,
volví a negárselo, entonces mi amada esposa, sin que nadie le diga nada, se arrodillo y enterró la pija de su nuevo primo en su boca, la comenzó a chupar
como si no hubiera un mañana, le lamía los testículos, lo pajeaba con las manos y la boca sin parar, parecía una maquina, yo seguía cogiendo a su primita sin
parar, estaba por acabar adentro suyo, hasta que escucho el gemir de su novio, cuando veo que estaba por acabar en la boca de mi mujer, el la retiro un poco
y dejo solo la cabeza de se pija en la boca de mi esposa, vi a mi mujer cerrar los ojos y luego vi como salía semen del costadito de su hermosa boca, el la
tomo del cabello y le llevo el cuello hacia atrás, obligándola a tragar su semen, ¨¿te gusto?¨ le dijo, en ese momento yo estaba por terminar adentro de su
novia, entonces la saque de repente y se la clave en el dulce y apretado culo que venia mirando hace un buen rato, le llene el culo de leche, ella gozo como
una perra, me pidió que no la saque y se comenzó a mover en círculos llevando mi pija totalmente hacia adentro suyo hasta que acabo dando un gemido hermoso.
nos arreglamos un poco, y salimos nosotros primeros, a los 5 minutos, salieron ellos, y luego, como si nada.
Es una experiencia que me marco de cierta manera, siempre me pregunte cuales son los límites en el placer, y siempre me respondo lo mismo....no lo se.
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